Hello World!

Comienzo de un proyecto.

¡Saludos!

Pongo en funcionamiento esto con el primer post de mi nuevo proyecto blog.
Hace 3 años abandoné el mundo de la programación por razones personales y me prometí no volver a encender un ordenador en la vida, pero como si fuera un propósito de año nuevo no me ha durado mucho el juramento.
Llevo unos meses probando tecnologías y haciendo pruebas, desarrollando prototipos de ideas que tenía guardadas en un cajón y montando un montón de cosas nuevas que se me han ocurrido en este tiempo. He pasado varios meses desoxidándome y recordando cómo era mi profesión, a decir verdad, he estado casi 3 años sin tocar un teclado y muy feliz.
La cabeza se acostumbra muy rápido a esa nueva realidad y va olvidando y haciendo pequeñas todas esas ideas y recursos mentales, haciendo hueco para esas nuevas cosas que vienen en la vida.

¿Lo echaba de menos?

No. Bueno lo que se echa de menos es tener la cabeza ocupada resolviendo desafíos, afortunadamente me he mantenido despierto estudiando otras cosas que me apasionan, así que el cerebro se ha mantenido con músculo y es una cosa que agradezco mucho, ahora que retomo la actividad sesuda.
No os voy a engañar tampoco y en estos tres años he olvidado un montón de trucos y conocimientos básicos, vuelve a ser muy frustrante no recordar como centrar un <div>.

Ahora que no tengo la presión de hacer entregas en un día, ni obligación de coordinarme con un equipo, ni de dejar todo absolutamente perfecto, la verdad es que programar vuelve a ser una cosa divertida.
Ahora que no tengo prisa por acabar a tiempo ni hay tensión por entregar algo sin errores es cuando las ganas por hacer proyectos regresan.

En mi trabajo fui muy exigente sobre todo con lo que me pedían clientes y compañeros, perfeccionista hasta el extremo y un poco obsesivo con el acabado. Cuando trabajas en un sitio con gente muy buena (y puedo asegurar que todos mis compañeros eran buenísimos) tienes que ir siempre a por un acabado perfecto, demostrar que estás a la altura y eso a la larga acaba pasando factura.

Ahora que ya no tengo el estrés de entregar algo perfecto en una fecha y puedo ser más flexible con el acabado y las soluciones es cuando estoy empezando a cogerle el gusto de nuevo a la profesión.

Que trabajen las máquinas.

De pequeño aprendí a programar yo solo y siempre tuve claro que quería trabajar con ordenadores.
Aunque empecé de diseñador web porque me encantaba también todo lo visual; a menudo y por mi forma de ser siempre era el que acababa encargándose del código y de que todo se viera bien.
Gracias a la programación descubrí que podía ahorrarme un montón de trabajo y que podía pedirle a una máquina que dibujara las cosas por mí, cosas que además no hubiera podido dibujar sin su ayuda, si le juntamos a eso la maravilla que sentía por los números de pequeño, está claro por qué acabé dedicándome a esto.

El arte de contar cosas.

Hace mucho tiempo comprendí una cosa que es muy reveladora y cambia tu manera de entenderlo todo. Y es que todos los medios expresivos tienen un lenguaje propio con el que comunicar el mensaje del autor.
Cuando aprendes a ver los medios expresivos de esa forma, de repente tu mundo se enriquece muchísimo. Cuando entiendes que detrás de cada obra hay alguien intentando contar algo y empiezas a fijarte en las palabras que usa y entonces descifras un poco su mensaje, lo reconoces en otras obras y empiezas a entender lo que alguien quiere contarte.
Entonces sucede algo muy bonito.

Cuando entiendes que ese mecanismo está en un libro, un dibujo, una canción, o incluso un plato... y que en realidad puede estar en cualquier obra, aprendes a ver el mundo de otra manera, si puedes ver belleza, estilo e intención en el sitio donde lo puso el autor, vivirás en un lugar mas interesante y bello.

Por eso creo que si encuentras el lenguaje adecuado, con un poco de trabajo puedes expresar tus ideas a través de cualquier medio. Así que volviendo al tema de la programación, poder contar cosas a través de los ordenadores es una cosa que me fascinó desde siempre y que supongo que es la principal razón por la que al final acabé dedicándome a programar.

Entonces de qué va esto.

Bueno, ahora que he recuperado un poco las ganas de programar cosas bonitas (y hasta que me dure) necesito un lugar donde contar algunas de las cosas que hago y este es el formato que se me ha ocurrido de momento.
He montado un blog minimalista al que iré añadiendo cosas (o no) según las vaya necesitando.
Inicialmente empiezo con un front donde puedo colgar mi última ocurrencia y un about me para los que no me conozcan.

Quiero que sea un sitio cómodo de leer y ameno, pero seguramente no te interesen todas las cosas que cuento, bueno si has llegado hasta aquí creo que tienes un interés legítimo sobre las cosas que tengo que contar.

He añadido sindicación RSS; si esto triunfa, quiero ponérselo fácil a cualquiera que quiera leer lo que escriba así que espero próximamente enlazarlo con las otras dos redes donde me podéis encontrar habitualmente, Bluesky y Mastodon, si me sigues en alguno de esos otros lugares espero que en breve puedas interactuar con lo que aquí se escriba y estar al tanto de las novedades.

Qué contenidos esperar.

Esa es la pregunta del millón y no creo que sea capaz de responderla ahora, supongo que iré encontrando el tono y los temas a medida que escriba sobre ello, quiero hablar sobre cosas bonitas, pero eso puede ser un proyecto que estoy montando, un libro que leí o una película que me removió ¡a saber! si creo que puedo aportar algo interesante con ello lo pondré por aquí.

Además el sitio y sus datos son míos así que no dependo de algoritmos de recomendación ni popularidad, tampoco dependo de formatos, porque como programador puedo montar lo que mejor se adapte al mensaje que quiero expresar.

Es un gustazo cuando haces las cosas solo por el placer de hacerlas sin esperar encajar en ningún lugar y sobre todo con libertad total.

¡Aún así, espero que os guste!